El cometa 3I/ATLAS volvió a encender las alarmas en la comunidad científica, pero esta vez no por su trayectoria, sino por lo que esconde en su interior.

Un equipo internacional de astrónomos confirmó que este visitante interestelar presenta indicios de contener materiales asociados a procesos de alta energía, algo que ha sido descrito como una posible forma de “combustible nuclear natural”.

El hallazgo, liderado por la doctora en Astronomía, Cyrielle Opitom, sugiere que este objeto podría haberse formado en entornos extremos, como cerca de una estrella o tras eventos catastróficos como colisiones planetarias o explosiones estelares.

Composición química del cometa 3I/ATLAS. Foto: cortesía de redes sociales
Composición química del cometa 3I/ATLAS. Foto: cortesía de redes sociales

Según explicaron los investigadores, el descubrimiento fue posible gracias a observaciones realizadas por el sistema ATLAS y analizadas posteriormente con técnicas avanzadas de espectroscopía.

Los datos revelaron emisiones en la coma del cometa que contienen isótopos poco comunes, los cuales no suelen encontrarse en objetos típicos del Sistema Solar.

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Un fragmento de otro sistema

Para los científicos, el cometa 3I/ATLAS podría ser un fragmento expulsado de un sistema planetario antiguo tras un evento violento, lo que explicaría la presencia de estos materiales inusuales.

Esta hipótesis refuerza una idea cada vez más aceptada: los cometas interestelares funcionan como “cápsulas del tiempo”, capaces de transportar información sobre otras regiones de la galaxia.

Aunque el término “combustible nuclear” ha generado preocupación, los expertos aclaran que no se trata de reacciones activas como las que ocurren en las estrellas.

Más bien, se trata de materiales primordiales que, bajo condiciones extremas, pudieron haber participado en procesos energéticos de gran escala.

La clave está en su química

El verdadero misterio no está en su movimiento, sino en su composición.

Dos estudios aún en fase de revisión, basados en datos del telescopio espacial James Webb, detectaron niveles inusuales de deuterio en el agua y metano presentes en el cometa.

Entre los compuestos detectados se destacan el deuterio y el metano, dos sustancias fundamentales para entender la composición del cometa. Foto: cortesía de Internet
Entre los compuestos detectados se destacan el deuterio y el metano, dos sustancias fundamentales para entender la composición del cometa. Foto: cortesía de Internet

El deuterio es una variante del hidrógeno más pesada, clave para entender el origen del agua y la formación de planetas. Mientras tanto, el metano es un compuesto común en el espacio, pero su combinación con altos niveles de deuterio resulta poco habitual.

“Estamos viendo una composición química que sugiere un origen en entornos mucho más energéticos que los habituales para cometas”, explicó uno de los investigadores.

¿Existe un riesgo real?

Por ahora, los científicos descartan que el cometa represente una amenaza directa para la humanidad.

Sin embargo, el hallazgo abre nuevas preguntas sobre el origen de estos objetos y su papel en la evolución del universo.

El cometa 3I/ATLAS no solo viaja por el espacio… también podría estar transportando pistas sobre cómo se formaron otros sistemas estelares, y eso es lo que realmente tiene a los científicos atentos.

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