Antes de salir de casa, muchas personas revisan si cerraron puertas, apagaron luces o desconectaron cargadores. Sin embargo, hay un electrodoméstico que requiere especial atención: el calentador eléctrico de agua, también conocido como calefón o resistencia eléctrica.
Este aparato resulta útil en muchos hogares porque permite calentar y almacenar agua para distintas actividades cotidianas.
No obstante, dejarlo conectado y funcionando sin supervisión puede representar un riesgo, sobre todo si el equipo es antiguo, presenta fallas o no ha recibido mantenimiento adecuado.

¿Por qué el calentador eléctrico puede ser un riesgo?
Los calentadores eléctricos funcionan mediante una resistencia que calienta el agua y la mantiene a determinada temperatura dentro de un tanque.
Cuando el aparato permanece encendido por mucho tiempo, su sistema de calefacción trabaja de forma constante. En equipos deteriorados, con cables en mal estado o piezas desgastadas, esto puede aumentar la posibilidad de fallas eléctricas.
Lea también: Estos son los electrodomésticos que consumen más energía en casa
De acuerdo con una publicación citada por la revista Semana, uno de los principales riesgos de estos aparatos es el sobrecalentamiento. El problema puede agravarse cuando el calentador queda encendido sin supervisión.
En el caso de los calentadores eléctricos, un cortocircuito o una falla en el aislamiento de los cables puede generar chispas, recalentamiento o daños en el sistema.
Cuándo conviene desconectarlo
La recomendación principal es desconectar el calentador eléctrico cuando no esté en uso o cuando la vivienda quedará sola durante varias horas.
Esta medida puede ayudar a reducir riesgos y también contribuir al ahorro de energía, especialmente en hogares donde el aparato permanece conectado todo el día.
Si el equipo tiene años de uso, hace ruidos extraños, tarda más de lo normal en calentar el agua o presenta señales de deterioro, conviene solicitar una revisión técnica antes de seguir utilizándolo.
Recomendaciones para usarlo de forma segura
Para reducir riesgos, el calentador eléctrico debe instalarse correctamente y recibir mantenimiento periódico.
También es importante revisar el estado de los cables, enchufes y tomacorrientes. Si hay olor a quemado, chispas, calentamiento excesivo o variaciones en el funcionamiento, lo más prudente es apagarlo y consultar a un técnico.
Expertos en la materia recomiendan usar este aparato eléctrico a 60 grados Celsius o menos para mejorar la eficiencia energética. También sugiere incorporar un temporizador para definir horarios de encendido y apagado.
Seguridad y ahorro en el hogar
El calentador eléctrico facilita muchas tareas diarias, pero debe utilizarse con responsabilidad. Desconectarlo cuando no se necesita, mantenerlo en buen estado y evitar su uso sin supervisión son medidas sencillas que pueden prevenir accidentes.
En hogares hondureños donde las variaciones eléctricas son frecuentes, estas precauciones pueden ser aún más importantes para cuidar la vivienda, reducir el consumo de energía y proteger a la familia.
Vea: Estos electrodomésticos consumen más energía en tu hogar y cómo reducir su gasto

