La tiktoker mexicana Pau Sandoval denunció públicamente a una taquería de la Ciudad de México tras transferirles por equivocación 30,000 pesos mexicanos, alrededor de 46,000 lempiras, fondos estaban destinados de manera exclusiva para cubrir los gastos médicos de su cesárea.
El incidente ocurrió cuando la joven, quien para ese momento cursaba los ocho meses de gestación, intentó movilizar de forma apresurada sus ahorros de una cuenta bancaria a otra para realizar un retiro en efectivo.
En medio del apuro en la ventanilla, seleccionó por error una cuenta que guardaba registrada desde el pasado mes de diciembre, correspondiente al mencionado negocio de comida.

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La respuesta del banco y las amenazas del negocio
Tras percatarse del descuido, la afectada levantó un reporte inmediato con su entidad financiera. Sin embargo, la institución bancaria le notificó que el dinero solo podía ser recuperado bajo el principio de "buena voluntad" del titular que recibió los fondos.
Al residir en Guadalajara y verse imposibilitada para viajar debido a su avanzado estado de embarazo, Sandoval envió a su cuñado al establecimiento comercial en la capital mexicana para mediar la situación. La respuesta del comercio fue hostil.
Los encargados del negocio no solo negaron conocer al beneficiario de la cuenta y alegaron que no aceptaban transacciones electrónicas, sino que reaccionaron de forma violenta.
El personal adoptó posturas agresivas y amenazó con golpear al familiar de la joven, quien optó por retirarse del lugar para salvaguardar su integridad física física.
Una ingeniosa estrategia sin resultados
Desesperada por la falta de comunicación, la mexicana intentó una última y curiosa estrategia antes de proceder con el escrache público en las plataformas digitales.
Sandoval realizó una microtransferencia de apenas un peso hacia la cuenta de la taquería. En el espacio destinado al concepto del depósito, redactó un mensaje de auxilio y adjuntó su número telefónico directo. A pesar del intento, los propietarios del comercio ignoraron por completo la notificación.
Aunque la creadora de contenido aclaró que su denuncia ciudadana no busca incitar al odio ni causar daños materiales al local, pretendía despertar empatía colectiva para recuperar su patrimonio. El caso ha reabierto el debate en redes sociales sobre los vacíos legales de las bancas móviles ante las transferencias erróneas.
Actualmente, la creadora de contenido y su esposo ya le dieron la bienvenida a su hija. Sin embargo, en sus actualizaciones más recientes de la plataforma, la madre primeriza confirmó con resignación que el dinero de la cesárea nunca le fue devuelto por el establecimiento.
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