La voz del locutor Rolando Ramos del Valle siempre fue un refugio de calidez y armonía. Su tono melodioso acompañó a miles de oyentes, llenando de calma los hogares y corazones que sintonizaban sus programas. Hoy, esa voz se ha transformado en silencio, dejando un legado imborrable en la radio hondureña.
Este 18 de enero de 2026, la capital hondureña despide a uno de sus locutores más emblemáticos.
Ramos del Valle dedicó décadas a compartir música que alimentaba el amor y las emociones, convirtiéndose en un referente de los programas románticos de la ciudad. Su partida marca el cierre de una era en la radio nacional.
Su influencia también se extendió al rock y la música alternativa en el programa Melodías Subterráneas. Fue pionero al abrir espacios para nuevos géneros y generaciones, impulsando la diversidad sonora en Honduras. Su legado trasciende la música: inspiró a quienes soñaban con transmitir su pasión al micrófono.
Rolando Ramos del Valle falleció a los 88 años, a pocos meses de cumplir 89 en mayo. Amigos cercanos confirmaron que el locutor sufrió un infarto alrededor del mediodía en el Instituto Hondureño de Seguridad Social (IHSS) de Tegucigalpa. Su partida deja un profundo vacío en la comunidad radial y en quienes lo admiraban.
El locutor que marcó la historia de la música romántica
Quizás muchos recuerden los sábados dedicados a la música romántica, donde Rolando Ramos del Valle compartía melodías que llenaban de amor y nostalgia. Su voz tenía la magia de conectar con la audiencia y despertar sentimientos profundos en quienes lo escuchaban.
Con un amplio conocimiento de la música en español desde los años 40, Ramos del Valle ofrecía canciones que tocaban el corazón de sus oyentes. Su labor no solo entretenía, sino que también acompañaba a generaciones completas que encontraban en sus melodías momentos de ternura y emoción.
Su voz privilegiada, angelical y cálida, atendía cada mensaje y llamada con atención y cariño. Cada interacción se sentía cercana, como si el locutor hablara directamente al corazón de cada oyente.
Además de la música romántica, Ramos del Valle promovió géneros alternativos y sonidos innovadores que marcaban tendencia. Su pasión por la música se hacía evidente en fechas especiales, donde compartía clásicos de los años 60 y 70, manteniendo viva la memoria de épocas inolvidables. Su influencia trascendió generaciones y estilos.
En sus últimos años, pese a algunos problemas de salud, seguía conversando sobre cultura, historia y temas de interés general. Su voz se apagó, pero quedó grabada en el recuerdo de todos quienes lo escucharon.
Lea también: ¿Qué carreras continuarán en modalidad virtual durante 2026?

