La fibromialgia juvenil puede afectar a niños y adolescentes, especialmente durante la preadolescencia y adolescencia.
Esta enfermedad altera la manera en que el sistema nervioso procesa las señales dolorosas y puede provocar molestias generalizadas durante meses.
Lea también: Quimistán talla su identidad en mármol y convierte sus calles en galería
Síntomas que pueden alertar sobre fibromialgia juvenil
El principal síntoma consiste en dolor musculoesquelético generalizado que puede mantenerse durante varios meses.
La enfermedad también puede provocar fatiga intensa, incluso después de dormir, además de dificultades para conciliar o mantener el sueño.
Los pacientes pueden presentar dolores de cabeza, problemas de concentración y memoria, ansiedad y cambios en el estado de ánimo.

También pueden experimentar dolor abdominal, hipersensibilidad y alteraciones del ciclo de sueño y vigilia.
La llamada "neblina mental" puede afectar el rendimiento académico y dificultar las actividades cotidianas.
Aunque puede aparecer durante la infancia, los especialistas señalan mayor frecuencia durante la preadolescencia y adolescencia, especialmente entre niñas.
Tratamiento para controlar los síntomas
El tratamiento requiere un abordaje multidisciplinario que puede involucrar neurología, reumatología, rehabilitación y profesionales de salud mental.
Los especialistas pueden utilizar medicamentos que actúan sobre el sistema nervioso central para ayudar a controlar los síntomas.
Sin embargo, las terapias no farmacológicas también cumplen un papel importante dentro del tratamiento integral.
La terapia cognitivo-conductual puede ayudar a modificar pensamientos negativos y desarrollar estrategias para manejar el estrés.
Asimismo, pueden incorporarse técnicas de relajación, respiración diafragmática, mindfulness y terapias de apoyo.
La actividad física, fisioterapia, natación, yoga y otras alternativas pueden contribuir al manejo de los síntomas.
Video completo de Porque Nos Importa, aquí:
Paciente relata cómo comenzó su dolor
Diana Guerrero contó que sus dolores comenzaron en los pies y posteriormente avanzaron hacia las rodillas, manos, espalda, cuello y cintura.
Inicialmente, pensó que los tacones provocaban las molestias, pero los dolores continuaron incluso después de dejar de utilizarlos.
"Pensé que era por utilizar tantos tacones", relató al recordar el inicio de los síntomas.

Sus médicos descartaron otras enfermedades hasta identificar finalmente la fibromialgia como responsable de sus molestias.
Según explicó, durante las evaluaciones médicas le aseguraban que no presentaba artrosis ni artritis y que su historial clínico permanecía limpio.
Finalmente, recibió el diagnóstico de fibromialgia, una condición que cambió su manera de entender los dolores que había experimentado.
Lea también: Día del Zurdo: 10 datos curiosos que quizá no sabías sobre las personas zurdas

