No es fácil ser un futbolista de élite mundial. Detrás de los goles, los títulos y los reflectores, existe una rutina estricta que no admite improvisaciones. Así lo dejó claro Virginia Fonseca, pareja del futbolista Vinícius Jr, al revelar detalles poco conocidos de la disciplina que rige la vida del jugador del Real Madrid.
La influencer confesó que la exigencia alrededor de Vinícius va mucho más allá del entrenamiento y los partidos. Su día a día está completamente planificado: horarios, descansos, alimentación, tratamientos médicos y hasta productos de uso cotidiano. Nada queda al azar. Cada decisión es evaluada con lupa para evitar cualquier riesgo que pueda afectar su rendimiento o su carrera profesional.
Todo bajo control médico
Virginia Fonseca admitió que ese nivel de control la impactó desde el primer momento. En declaraciones al portal brasileño Leodías, relató que el futbolista debe cumplir cada indicación “al pie de la letra”. Comer, dormir, entrenar o tratar una molestia muscular requiere la aprobación del equipo médico y del cuerpo técnico.

Sin embargo, hubo un episodio que la hizo tomar verdadera conciencia de lo delicado que puede ser el entorno de un jugador de máximo nivel. Fonseca reveló que incluso productos que ella utiliza podrían afectar a Vinícius por simple contacto físico. “Cuando me dijeron eso, empecé a temblar. Pensé: ‘Dios mío, ¿habré usado algo que no podía?’”, confesó.
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La advertencia fue clara y directa. Según contó, cualquier producto que ella use debe ser consultado previamente con el fisioterapeuta del jugador. “Si voy al ginecólogo y necesito usar una pomada, tengo que decírselo. Incluso una crema íntima o un ungüento podrían desencadenar un positivo en dopaje”, explicó.
La razón es un riesgo poco conocido pero real: el dopaje por contacto indirecto. Algunas sustancias prohibidas pueden transferirse por la piel y aparecer en los controles antidopaje. Un resultado positivo no solo dejaría a Vinícius fuera de competencia durante meses, sino que también abriría un proceso disciplinario con repercusiones deportivas, económicas y mediáticas de gran impacto.
El temor de Virginia Fonseca a cometer un error
Fonseca reconoció que el miedo fue inmediato. Comprendió que un gesto cotidiano, aparentemente inofensivo, podía tener consecuencias irreversibles. “Pensé que, sin querer, podía arruinarle la carrera”, dijo, dejando ver la presión que implica acompañar a un deportista de élite.
Desde ese momento, asegura que no utiliza ningún producto sin antes consultarlo con el equipo médico del futbolista. La regla es clara: nada se aplica, nada se prueba y nada se improvisa sin autorización.
Una dieta que lo condiciona todo
El control no se limita al ámbito médico. La alimentación de Vinícius Jr. es otro pilar fundamental de su rutina. Sigue una dieta estricta que incluso condiciona su vida social. Evita comer fuera de casa y, cuando asiste a reuniones o cenas, mantiene la pauta establecida.

“No bebe alcohol, pero se divierte más que quienes beben”, contó Virginia. “Si va a cenar, no come nada, solo toma zumo. Conversa, se ríe, es muy animado. Sabe manejarlo sin que le pese ni a él ni a quienes lo rodean”.
La confesión de Fonseca dejó al descubierto una realidad que pocas veces se ve: el alto precio de la élite deportiva. En el caso de Vinícius Jr., el talento va acompañado de disciplina extrema, vigilancia constante y sacrificios que alcanzan incluso los aspectos más íntimos de la vida cotidiana.
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