La voz de don Julio César Núñez se apagó la madrugada de este domingo y dejó un profundo vacío en el periodismo deportivo hondureño.

La familia confirmó su fallecimiento en su vivienda después de varios días delicados tras sufrir un accidente cerebrovascular que lo mantuvo bajo observación médica.

Entre los recuerdos más queridos de su carrera destaca su participación en Bailando por un Sueño en 2010, donde mostró una faceta distinta y cercana al público.

En ese escenario bailó salsa, hip hop y otros ritmos con los que sorprendió a la audiencia y le granjearon el cariño del público.

Sus presentaciones reflejaron disciplina y alegría, con el objetivo de cumplir el sueño por el que bailaba.

Su paso por la televisión hondureña dejó una huella que sus seguidores recuerdan con respeto y admiración.

En Bailando por un Sueño, su energía sorprendió a la audiencia desde sus primeras apariciones y convirtió cada gala en un recuerdo especial para los televidentes.

El público lo vio adaptarse a diferentes estilos, mostrando su faceta carismática y darlo todo en el escenario ante ritmos que le exigieron esfuerzo físico y compromiso en cada ensayo.

Julio César Núñez, una voz emblemática

Hoy el país despide a una de las voces más emblemáticas del deporte en Honduras y también a un hombre que dejó momentos inolvidables fuera de los micrófonos.

Llegó a Honduras el 25 de mayo de 2003, coincidiendo con el Día del Periodista, y desde ese momento comenzó a construir una trayectoria que marcó la radio deportiva del país.

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Se integró a coberturas de alto impacto, especialmente en transmisiones de fútbol nacional e internacional, donde su voz se convirtió en referencia para los oyentes que seguían cada detalle de los partidos.

Además de su labor como narrador, asumió la conducción del área deportiva de HRN, donde impulsó procesos internos de formación y acompañó a nuevas generaciones de comunicadores que encontraron en él un guía cercano y exigente a la vez.

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