El mar continúa avanzando sobre la costa de Omoa, donde la erosión ha destruido viviendas y obligado a numerosas familias a abandonar sus comunidades.

Lo que durante años fue un destino turístico y hogar de decenas de personas, hoy muestra calles vacías, casas destruidas y playas reducidas.

Especialistas advierten que el cambio climático, el aumento del nivel del mar y factores geológicos aceleran un fenómeno que amenaza con seguir expandiéndose.

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Comunidades desaparecen en Omoa

El avance del mar mantiene en alerta a Omoa, Cortés, donde la erosión costera ha transformado comunidades enteras en pueblos casi abandonados.

Lo que antes eran playas, viviendas y caminos hoy permanece bajo el agua, obligando a decenas de familias a abandonar sus hogares ante un fenómeno que continúa avanzando.

Los habitantes aseguran que el mar ha ganado terreno durante años sin detenerse.

Residentes recuerdan que hace años la playa se encontraba a cientos de metros de sus viviendas.

Hoy el agua prácticamente llega hasta las puertas, obligándolos a convivir diariamente con el temor.

Autoridades locales estiman que al menos 84 familias estuvieron en riesgo debido al ingreso del mar, situación que provocó la evacuación de varias comunidades afectadas.

Cambio climático afecta el mar en Omoa

Especialistas explican que el principal responsable es el cambio climático, que ha elevado el nivel del mar debido al derretimiento de glaciares y al calentamiento de los océanos.

Estos cambios también modifican las corrientes marinas y generan oleajes más intensos en el Caribe hondureño, acelerando el desgaste natural de la costa.

Además, la falla geológica de Motagua y el hundimiento del terreno registrado tras el terremoto de 2009 favorecen el ingreso del mar con mayor fuerza.

Los registros indican que aproximadamente 14 metros de costa desaparecen cada año en algunos sectores de Omoa.

Urgen medidas de protección

En apenas una década, unas 75 hectáreas de costa quedaron cubiertas por el mar, dejando bajo el agua playas, manglares, patios y viviendas.

Expertos advierten que construir infraestructura costera sin estudios adecuados puede agravar el problema y trasladar la erosión hacia otras comunidades.

También recomiendan reordenar la franja costera, proteger los arrecifes coralinos y planificar nuevas construcciones lejos de las zonas vulnerables.

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Viviendas afectadas por el ingreso del mar muestran las pérdidas que enfrentan las comunidades. Foto: Internet

Mientras tanto, habitantes de Motagua y Cuyamel continúan observando cómo el océano avanza lentamente, borrando no solo sus hogares, sino también parte de la historia y la memoria de estas comunidades hondureñas.

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