El proyecto de Shin Fujiyama para construir escuelas en Honduras generó un nuevo debate en redes sociales luego de que el creador de contenido Urías Jabín Lobo Montoya cuestionara la manera en que se promueven las campañas para recaudar fondos destinados a estas obras.
Durante una transmisión en TikTok, Lobo manifestó su desacuerdo con la idea de que los ciudadanos deban sentirse comprometidos a aportar dinero para las iniciativas del filántropo japonés.
El creador de contenido sostuvo que contribuir a estos proyectos debe ser una decisión personal y no una obligación para la población.
“Yo no sé, ¿qué culpa tiene la gente? No es obligación de la gente ir a tirarle a ese Shin”, expresó durante el directo.
Lobo cuestiona quién financia las construcciones
Uno de los principales puntos planteados por el tiktoker fue la forma en que se presenta el papel de Fujiyama dentro de la construcción de los centros educativos.
Lobo argumentó que las obras también son posibles gracias al dinero aportado por las personas que respaldan las campañas y siguen el contenido publicado en redes sociales.
“Si la gente quiere apoyar, es la plata de ella”, señaló.
En ese sentido, cuestionó que se atribuya exclusivamente a Fujiyama la construcción de las escuelas, al considerar que existe una participación directa de los ciudadanos que realizan contribuciones para hacer posibles los proyectos.
El creador de contenido incluso calificó las iniciativas como un “negocio”, una afirmación que corresponde a su opinión y que no implica, por sí misma, que exista una acusación formal contra el proyecto.

“La gente no tiene obligación de ir a tirar”
Aunque Lobo reconoció que las escuelas representan un beneficio para las comunidades que reciben las obras, insistió en que ese impacto no debería utilizarse para generar presión sobre quienes no desean realizar aportes económicos.
“Está bueno, está haciendo buena obra el chino, pero no incluyan a toda la gente, que la gente no tiene obligación de ir a tirar”, manifestó.
De esta manera, su crítica se centró principalmente en la forma en que se presentan las campañas de apoyo y en la percepción de que los ciudadanos deberían contribuir obligatoriamente.
Sus declaraciones fueron realizadas en redes sociales y forman parte de un debate generado alrededor de los mecanismos utilizados para financiar proyectos de infraestructura educativa.
LEA: Proponen condecorar a Shin Fujiyama y asignar L2 millones anuales a su fundación
Shin Fujiyama busca ampliar construcción de escuelas
Shin Fujiyama lleva varios años desarrollando proyectos relacionados con la infraestructura educativa en Honduras, principalmente en comunidades donde existen necesidades de espacios adecuados para los estudiantes.
El proyecto ha ido creciendo con el paso del tiempo y actualmente mantiene como una de sus principales metas la construcción de 1,000 escuelas en Honduras.
Para financiar las obras, Fujiyama ha utilizado diferentes campañas y llamados públicos mediante redes sociales, donde comparte avances de las construcciones y solicita el respaldo de personas interesadas en contribuir.
En 2025, el proyecto alcanzó otro de sus objetivos al llegar a la construcción número 100, con una escuela inaugurada en Juticalpa, Olancho.
Desde entonces, el trabajo ha continuado en diferentes zonas del país.
LE PUEDE INTERESAR: Supremo revela la exorbitante cantidad que pagó para viajar a La Mosquitia
Nuevas escuelas forman parte del proyecto
Entre las obras impulsadas durante 2026 se encuentra una construcción en Lomas del Diamante, en el Distrito Central, correspondiente a la escuela número 113 del proyecto.
La iniciativa también se ha extendido hasta comunidades de difícil acceso en el territorio hondureño.
En Umru, La Mosquitia, se trabaja en la reconstrucción de la Escuela Óscar Mejía Urquía, un proyecto que ha enfrentado dificultades relacionadas con las condiciones de acceso y las lluvias de la zona.
Estos trabajos forman parte del esfuerzo que Fujiyama ha desarrollado para ampliar la infraestructura educativa en comunidades donde los centros escolares presentan necesidades.

