El colapso de un puente hamaca en San Francisco del Valle, Ocotepeque, dejó una de las tragedias más dolorosas para la comunidad. El accidente cobró la vida de tres integrantes de una misma familia: Miguel Ángel Pineda, su esposa María Suyapa Enríquez y su hija Heraldina Pineda.

Familiares y vecinos recuerdan que durante años advirtieron sobre el deterioro de la estructura.

Muchos consideran que la tragedia pudo evitarse si se hubieran atendido las alertas sobre el estado del puente, que ya había superado su vida útil.

Una familia perdió la vida y miles de habitantes quedaron incomunicados

Los sobrevivientes relataron los momentos de angustia que vivieron cuando uno de los cables principales se rompió y provocó la caída del vehículo en el que viajaban.

Algunos sufrieron graves lesiones, incluyendo fracturas y cirugías, mientras enfrentan el difícil proceso de recuperación física y emocional.

La tragedia también dejó aisladas a 16 comunidades de la zona. Los habitantes aseguran que ahora enfrentan serios problemas para movilizarse, acceder a servicios de salud y trasladar productos.

Temen que la situación empeore con la llegada de las lluvias y el aumento del caudal del río.

Autoridades prometen una nueva estructura

Las autoridades informaron que ya aprobaron un proyecto para construir un nuevo puente permanente de doble vía y con estándares modernos de seguridad.

Mientras avanza el proceso de adjudicación, equipos locales trabajan en una solución temporal que permita el paso de peatones y motocicletas.

Según datos municipales, entre 3,500 y 4,000 personas resultaron afectadas directamente por la pérdida de la conexión entre comunidades.

En el cementerio de San Francisco del Valle descansan las tres víctimas, cuya muerte marcó profundamente a la población.

La comunidad espera que esta tragedia sirva para que las autoridades revisen otras estructuras en riesgo y actúen a tiempo para evitar que una situación similar vuelva a repetirse en Honduras.

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