Cada febrero, miles de fieles se reúnen para rendir homenaje a la Virgen de Suyapa, una de las figuras religiosas más queridas de Honduras. Este año, la celebración alcanzó su aniversario número 279, dejando escenas cargadas de emoción, tradición y esperanza. Los corazones de los devotos se llenaron de una fe que se transmite de generación en generación.

Alborada Virgen Supaya
Feligreses nacionales y de países vecinos han llegado a la basílica.Foto: TVC

La conmemoración no solo fue un acto religioso, sino también un encuentro cultural que unió a familias enteras.

Peregrina Virgen de Suyapa
Una joven en estado de embarazo peregrina poniendo su proceso en manos de Dios y sobre todo la intersección de la Patrona de Honduras. Foto: cortesía de Suyapa Medios

Peregrinos de distintos puntos del país llegaron para agradecer, pedir milagros y cumplir promesas. Cada rostro reflejaba una historia distinta, pero todos compartían el mismo sentimiento de gratitud y devoción.

Alborada Virgen Supaya
Momentos llenos de esperanza y promesas frente a la Virgen de Suyapa.Foto: TVC

Las imágenes captadas durante la jornada muestran más que una celebración: retratan la fuerza de una tradición que sigue viva con el paso del tiempo.

Peregrina Virgen de Suyapa
Desde todos los rincones del país, miles de hondureños llegan a cumplir sus promesas a la Virgen de Suyapa. Foto: cortesía

Entre velas encendidas, cantos y oraciones, se vivieron momentos que difícilmente pueden describirse con palabras. Por eso, esta galería se convierte en una ventana a la fe profunda que inspira esta fecha tan especial.

Fe, tradición y devoción en la alborada de la Virgen de Suyapa

Las primeras horas del día estuvieron marcadas por largas caminatas de peregrinos que avanzaban con entusiasmo. Algunos llegaron descalzos como muestra de promesa cumplida. Otros cargaban flores, veladoras y fotografías de sus seres queridos.

Alborada Virgen Supaya
Tradición y espiritualidad que atraviesan generaciones en la Basílica de Suyapa.Foto: TVC

Dentro del santuario, el ambiente se llenó de recogimiento y emoción compartida. Los fieles elevaron oraciones en silencio mientras observaban la imagen de la Virgen. Muchos no pudieron contener las lágrimas al vivir un momento que esperaron durante todo el año.

Alborada Virgen Supaya
La fe que mueve a todo un país: peregrinos frente a la Virgen de Suyapa.Foto: Redes Sociales

Afuera, la celebración también se convirtió en un espacio de convivencia y solidaridad. Familias enteras descansaban juntas después de su recorrido, compartiendo alimentos y palabras de ánimo. Así, entre fe y comunidad, el aniversario 279 dejó recuerdos imborrables en quienes formaron parte de esta tradición.

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