El sarampión vuelve a representar una amenaza para Honduras en medio de un repunte de la enfermedad en distintos países de las Américas y de las brechas de vacunación que han dejado a parte de la población susceptible al virus.
La enfermedad, conocida por su elevada capacidad de transmisión, puede comenzar con fiebre, tos, congestión nasal, conjuntivitis y posteriormente provocar erupciones en la piel.
Sin embargo, detrás de estos síntomas también existe el riesgo de complicaciones graves, especialmente entre los niños pequeños, personas vulnerables y quienes no cuentan con protección mediante la vacunación.
La Organización Panamericana de la Salud (OPS) reportó que entre las semanas epidemiológicas 1 y 33 de 2026, es decir, hasta el 22 de agosto, las Américas acumularon 51,027 casos confirmados de sarampión en 17 países y territorios, además de 55 muertes. Guatemala, México, Estados Unidos y Canadá concentraron el 96 % de los casos.
En este escenario, especialistas insisten en que la vacunación continúa siendo la principal herramienta para evitar que los contagios importados se conviertan en brotes de mayor magnitud.
¿Por qué el sarampión es tan contagioso?
El sarampión es una enfermedad viral que se transmite principalmente por las vías respiratorias. Una persona infectada puede expulsar partículas del virus al toser o estornudar, facilitando que otras personas susceptibles contraigan la enfermedad.
Según especialistas, una de las características que vuelve especialmente peligroso al sarampión es que una persona infectada puede contagiar a numerosas personas que no cuentan con inmunidad.
El periodo de incubación suele extenderse por varios días antes de que aparezcan las manifestaciones más evidentes. Además, una persona puede transmitir el virus incluso antes de que aparezca el característico sarpullido.
La OPS mantiene una alerta regional ante el aumento de la transmisión y advierte que la combinación de brechas de inmunidad y movilidad internacional incrementa el riesgo de que aparezcan nuevos casos y cadenas de transmisión.
¿Cuáles son los primeros síntomas del sarampión?
El cuadro puede comenzar de manera similar a otras enfermedades respiratorias, por lo que es importante prestar atención a la evolución de los síntomas.
Entre las manifestaciones descritas por los especialistas se encuentran:
- Fiebre.
- Tos.
- Congestión nasal o coriza.
- Enrojecimiento de los ojos.
- Conjuntivitis.
- Posteriormente, aparición de manchas o erupciones en la piel.
El especialista en infectología Carlos Eduardo Pérez explicó que el brote suele comenzar en el rostro y avanzar progresivamente hacia otras partes del cuerpo.
También destacó como características relevantes la conjuntivitis y la congestión nasal, además de la facilidad con la que el virus puede transmitirse mediante las secreciones respiratorias.
Las complicaciones pueden afectar el cerebro
Aunque muchas personas pueden recuperarse del sarampión, la enfermedad también puede producir complicaciones graves.
El especialista en neurología Harlis Estrada explicó que durante la infección puede presentarse una encefalitis, es decir, una inflamación del cerebro asociada al virus o a una respuesta del sistema inmunitario.
Esta complicación puede afectar el sistema nervioso y dejar consecuencias importantes en algunos pacientes.
Por su parte, el neurólogo Roberto Padilla alertó sobre una complicación neurológica tardía relacionada con el virus, que puede aparecer tiempo después de la infección y producir un deterioro progresivo de las funciones cerebrales.
Según lo explicado por los especialistas, este tipo de complicaciones puede tener consecuencias permanentes e incluso ser mortal.

¿Qué secuelas puede dejar el sarampión?
El impacto de la enfermedad no necesariamente termina cuando desaparece la fiebre o el sarpullido.
El cardiólogo Roberto Contreras señaló que entre las posibles complicaciones pueden presentarse afectaciones neurológicas que comprometan funciones importantes.
Entre las consecuencias mencionadas están:
- Problemas de visión, incluida la ceguera en determinados casos.
- Dificultades en el habla.
- Parálisis.
- Hemiplejia.
- Daño neurológico permanente.
Los especialistas remarcan que estas complicaciones pueden cambiar completamente la vida del paciente y generar un impacto considerable en su entorno familiar.
Niños pequeños y embarazadas están entre los grupos de mayor riesgo
El sarampión puede afectar a personas de distintas edades, pero existen grupos en los que las complicaciones pueden ser especialmente graves.
El epidemiólogo Oswaldo Restrepo explicó que en los niños menores de cinco años la enfermedad puede llegar a ser mortal. También existe un riesgo mayor entre adultos de edad avanzada.
En el caso de las mujeres embarazadas, una infección puede aumentar el riesgo de complicaciones durante el embarazo, incluyendo aborto o parto prematuro, según explicó el especialista.
Por esta razón, mantener una adecuada protección comunitaria resulta fundamental para reducir las posibilidades de transmisión.
Honduras había logrado mantener el sarampión bajo control
Durante décadas, Honduras consiguió mantener al sarampión fuera de circulación sostenida gracias a las campañas de inmunización y a las altas coberturas de vacunación.
Según la información proporcionada por los especialistas, el país no registraba casos desde 1997 durante un largo periodo.
Sin embargo, la situación comenzó a cambiar con el descenso de las coberturas de vacunación, una tendencia que se profundizó durante la pandemia de COVID-19.
La OPS también ha advertido que la disminución de las coberturas de vacunación en la región está generando una acumulación de personas susceptibles al virus.
Actualmente, la organización considera muy alto el riesgo general para la salud pública en las Américas debido a la transmisión sostenida y las brechas de inmunidad.

¿Cuántos casos de sarampión hay actualmente en Honduras?
Honduras registra actualmente 13 casos confirmados de sarampión, los cuales permanecen bajo seguimiento de las autoridades sanitarias.
Según los datos compartidos por los especialistas, algunos de estos contagios estarían relacionados con personas que viajaron a Guatemala, contrajeron el virus y posteriormente regresaron al país.
La situación coincide con el contexto regional. En junio, la OPS informó que Honduras había confirmado un caso importado procedente de Guatemala y que las autoridades activaron acciones de vacunación, vigilancia epidemiológica y seguimiento de contactos en Islas de la Bahía. La organización señaló entonces que no se habían identificado casos secundarios derivados de ese evento.
En su informe regional más reciente, la OPS también registró a Honduras entre los países que notificaron casos de sarampión durante 2026.
¿Por qué bajaron las coberturas de vacunación?
Uno de los principales factores de preocupación es la reducción de las coberturas de inmunización registrada durante los últimos años.
Los especialistas señalan que este descenso comenzó antes de la pandemia y se acentuó durante la emergencia sanitaria por COVID-19.
A esto se suma la desinformación relacionada con las vacunas, que puede generar dudas o temor entre algunas familias y provocar que niños y adultos no completen los esquemas recomendados.
La consecuencia es que aumenta el número de personas susceptibles y se debilita la barrera colectiva que durante años permitió mantener al sarampión bajo control.
Honduras refuerza la vacunación ante el riesgo
Ante el escenario actual, la Secretaría de Salud tomó la decisión de ampliar temporalmente la vacunación contra el sarampión a niños de seis a 11 meses, de acuerdo con la recomendación de la OPS mencionada por los especialistas.
Esta medida busca proteger a los bebés que todavía no han iniciado o completado el esquema rutinario correspondiente a su edad.
La OPS también recomienda que los viajeros de seis meses o más que no puedan demostrar protección mediante dos dosis o evidencia de inmunidad reciban una dosis antes de viajar a zonas donde existe transmisión.
¿Quiénes deberían revisar su esquema de vacunación?
Los especialistas hicieron un llamado especial a los adultos que no tienen documentación de haber recibido las dosis correspondientes durante su infancia.
También recomendaron prestar atención a quienes solamente recibieron una dosis o desconocen su historial de vacunación y tienen previsto viajar a países donde actualmente existe circulación del virus.
Entre los países mencionados por los expertos están Guatemala, México, Estados Unidos y Canadá.
Además, se recomienda que las personas que trabajan en sectores con alto contacto con el público, como establecimientos de salud, aeropuertos y agencias de viajes, revisen su situación de vacunación si tienen dudas sobre su protección.
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La vacuna sigue siendo la principal barrera contra el sarampión
Una de las principales conclusiones de los especialistas es que el sarampión es una enfermedad altamente contagiosa, pero también prevenible mediante vacunación.
La vacuna forma parte del esquema nacional de inmunización y existe desde hace décadas. Las autoridades sanitarias y los organismos internacionales continúan considerándola la herramienta fundamental para evitar la transmisión y las complicaciones asociadas a la enfermedad.
La OPS sostiene que la vacunación es la medida más eficaz para prevenir la propagación del sarampión y ha pedido a los países fortalecer tanto la inmunización como la vigilancia epidemiológica.

