Una conductora de televsisión atraviesa uno de los episodios más difíciles de su vida luego de sufrir un grave accidente con fuegos artificiales que le provocó la pérdida total de su ojo izquierdo.

El hecho ocurrió en su domicilio, cuando manipulaba pirotecnia de uso privado, una práctica que ahora considera extremadamente peligrosa y que busca erradicar mediante un llamado público a su prohibición.

De acuerdo con su propio testimonio, el accidente sucedió pese a que había tomado diversas medidas de seguridad antes de encender los fuegos artificiales.

Andrea Plewig, de 55 años, es reconocida por conducir el programa de entretenimiento Astro Royal.

La conductora explicó que había preparado cuidadosamente el material y que los menores presentes se encontraban a una distancia prudente.

Andrea Plewing y su accidente con los fuegos artificiales

“Desempaqué los fuegos artificiales, preparé las mechas y tenía una linterna conmigo. Los niños siempre estuvieron a una distancia segura”, relató Andrea Plewig sobre los minutos previos al accidente.

Sin embargo, un cohete se lanzó de manera repentina y la impactó directamente en el rostro. La conductora perdió el equilibrio y cayó al suelo mientras experimentaba un intenso dolor.

“De repente, estaba tirada en el suelo”, agregó Plewig al describir el momento en que se dio cuenta de la gravedad de sus heridas.

Fue trasladada de emergencia en ambulancia a un hospital, donde los médicos confirmaron que no era posible salvar su ojo.

Este accidente se produjo poco después de que concluyera un agotador tratamiento de quimioterapia tras ser diagnosticada con cáncer de mama, enfermedad de la que recientemente recibió el alta médica.

A pesar del impacto físico y emocional, Andrea Plewig decidió transformar su experiencia en una causa social.

Actualmente apoya la iniciativa “No To Fireworks”, que busca endurecer las regulaciones sobre el uso privado de pirotecnia y limitar los espectáculos únicamente a eventos públicos autorizados.

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Andrea Plewig califica los fuegos artificiales como “peligrosos” y asegura que sus consecuencias afectan no solo a las personas, sino también a los animales y al medio ambiente.