Lo que se firmó en la oscuridad para enterrar el pasado ha terminado por estallar en el presente. Un documento de carácter "estrictamente confidencial", firmado en abril de 2023 entre Kim Kardashian y su expareja Ray J, ha salido a la luz este 27 de marzo de 2026, revelando los desesperados intentos de ambas partes por cerrar el capítulo más polémico de la cultura pop moderna: la filtración de su video íntimo de hace 20 años.
El documento, titulado técnicamente como “Confidential Settlement Agreement and Mutual General Release”, no solo lleva la firma de los protagonistas, sino también de las "mentes maestras" detrás de sus carreras: Kris Jenner y Sonja Norwood, las madres de ambos. Lo que se buscaba era un "borrón y cuenta nueva", pero hoy es la prueba reina en una nueva y encarnizada batalla judicial.

El origen de la discordia y el supuesto pago
El conflicto, que inició en 2007 y catapultó a Kim al estrellato mundial, siempre ha tenido dos versiones. Mientras las Kardashian sostienen que fue una filtración no autorizada, Ray J ha gritado a los cuatro vientos que todo fue orquestado por Kris Jenner para ganar fama.
Según reportes de TMZ, el acuerdo de 2023 establecía una cláusula de no difamación extrema: nadie podía desacreditar la integridad o prácticas comerciales del otro. Sin embargo, el detalle que ha dejado a todos con la boca abierta es la cifra que Ray J asegura haber recibido: 6 millones de dólares.
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A cambio de este pago, el cantante debía guardar silencio absoluto y proteger legalmente a plataformas como Disney y Hulu, donde se emite el lucrativo reality The Kardashians.
¿Por qué volvieron a las cortes?
A pesar de haber firmado la paz en 2023, el pacto de silencio duró poco. En octubre de 2025, Kim y Kris demandaron a Ray J por difamación, luego de que este afirmara que estaba colaborando con autoridades federales en un caso bajo la ley RICO contra ellas. Las empresarias aseguran que tal investigación es un invento del cantante.

Por su parte, Ray J no se ha quedado de brazos cruzados y presentó una contrademanda agresiva. El cantante acusa a las Kardashian de ser las primeras en romper el contrato confidencial al mencionar el video en su reality de Hulu apenas un mes después de haber firmado el acuerdo.
Según sus abogados, esto activa de inmediato las penalidades económicas millonarias estipuladas en el contrato.
Un impacto emocional y financiero
Kim Kardashian ha declarado ante las autoridades que las constantes acusaciones de Ray J han afectado su reputación y bienestar emocional, obligándola a invertir fortunas en asesoría legal y hasta terapia. Mientras tanto, el equipo legal de Ray J insiste en que no permitirán que se "instrumentalice el sistema judicial" para seguir difundiendo lo que ellos llaman una versión falsa de la historia.
Lo que es seguro es que este documento, que debía ser la tumba del escándalo, se ha convertido en la pólvora de una guerra mediática que promete seguir sacudiendo los cimientos del imperio Kardashian este 2026.
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